Bitterson es una red de Inteligencia Artificial (IA) descentralizada cuyo objetivo es proporcionar una plataforma a través de la cual los desarrolladores pueden entrenar, implementar y monetizar modelos de IA.
Funciona con blockchain, utilizando criptomonedas para facilitar las transacciones e interacciones.
Su objetivo fundamental es crear un ecosistema descentralizado en el que los modelos de IA pueden ser entrenados e implementados de forma segura, al mismo tiempo que los desarrolladores pueden ganar recompensas contribuyendo con recursos computacionales o desarrollando aplicaciones en la propia plataforma.
Bitterson emplea diferentes técnicas criptográficas y mecanismos de consenso para garantizar la integridad y la seguridad de sus operaciones. También aprovecha conceptos del aprendizaje automático y la computación distribuida para optimizar el rendimiento y la escalabilidad de los modelos de IA que se ejecutan en la red.
Esto lo consigue a través de varios mecanismos clave:
- Implementando un enfoque innovador para desarrollar y difundir la tecnología de IA, aprovechando las capacidades de la tecnología de contabilidad distribuida. Esto implica permitir el acceso abierto y la propiedad, la gobernanza descentralizada y el uso de recursos informáticos y de innovación distribuidos globalmente dentro de un sistema de incentivos.
- Creando un repositorio de código abierto de IA accesible a personas de todo el mundo, fomentando con ello un entorno propicio para la innovación sin restricciones a escala global.
- Garantizando una distribución justa de las recompensas y la propiedad de la red que se corresponde con el valor aportado por los usuarios.
La red se compone de nodos, también conocidos como mineros, que participan activamente en el protocolo. Cada uno de ellos opera el software cliente de Bittensor, facilitando su comunicación con otros nodos dentro de la red.
El nodo se integra en una subred, que constituye un dominio o área temática distinta dentro de la red Bittensor. Cada subred cuenta, a su vez, con su propia matriz de nodos registrados junto con sus modelos de aprendizaje automático asociados.
Los mineros proporcionan servicios de aprendizaje automático alojando y dispensando modelos locales de aprendizaje automático. Así, cuando una aplicación cliente necesita un pronóstico, envía una solicitud a la red Bittensor, que se encarga de dirigir la consulta a un minero registrado como proveedor del servicio requerido. Posteriormente, el minero procesa la solicitud empleando su modelo de aprendizaje automático almacenado localmente y envía el pronóstico de vuelta al cliente a través de la red Bittensor.
Por su parte, los validadores abordan la tarea fundamental de autenticar las respuestas y los pronósticos proporcionados por los mineros, examinando meticulosamente esas respuestas, evaluando su precisión y fiabilidad. Defendiendo con ello la integridad y la calidad de los datos y los modelos intercambiados dentro de la red.
Esta red emplea una economía basada en tokens para incentivar el compromiso y las contribuciones. Los mineros y validadores reciben tokens como recompensa por sus aportaciones beneficiosas a la red.
Lo que busca es recompensar a los nodos más valiosos dentro de la red, empleando para ello un sofisticado modelo de incentivos basado en principios de teoría de juegos.
En este entorno tiene especial importancia el Valor de Shapley, que asigna un valor a cada modelo de aprendizaje automático basado en su contribución marginal a la precisión de predicción general y a la inteligencia colectiva de la red.
Conocido como Prueba de Inteligencia, este mecanismo de consenso diverge de los métodos tradicionales de Prueba de Trabajo (PoW) y Prueba de Participación (PoS) utilizados habitualmente en las redes blockchain. En lugar de resolver complejos problemas matemáticos, aquí los nodos deben realizar tareas de aprendizaje automático para demostrar su inteligencia. Cuanto más preciso y valioso sea el resultado del aprendizaje automático de un nodo, mayor será la probabilidad de que sea seleccionado para agregar un nuevo bloque a la cadena y reciba por ello recompensas en forma de tokens TAO.
El Valor de Shapley sirve como una métrica crucial para determinar la contribución de cada modelo a la consecución del consenso y la realización de predicciones precisas. Para ello tiene en cuenta la naturaleza colaborativa de la red, donde los modelos interactúan e intercambian información para mejorar su rendimiento colectivo.
Durante el proceso de puntuación, los modelos se evalúan en función de sus capacidades predictivas individuales, los conocimientos aportados y la alineación con el consenso alcanzado por otros modelos.
Bittensor emplea un modelo descentralizado de mezcla de expertos (MoE), aprovechando el poder de múltiples redes neuronales para abordar problemas complejos. Cada experto se especializa en un aspecto específico de los datos, colaborando para generar una predicción colectiva que supera las capacidades de cualquier experto individual. Este enfoque ayuda a lograr una mayor precisión de predicción y a manejar mayores volúmenes de datos, proporcionando respuestas más precisas y completas.
En el ecosistema de Bittensor, los tokens TAO tienen un valor intrínseco, ya que representan la inteligencia y el conocimiento aportados por los desarrolladores. Cada uno de ellos refleja los esfuerzos y la calidad de los modelos creados por los desarrolladores.
Más allá de ser simplemente una forma de moneda, TAO encarna la inteligencia colectiva y los conocimientos compartidos dentro de la red. El suministro actual total de los tokens Bittensor es de 21 mil millones.
Bittensor se centra principalmente en incentivar la participación y las contribuciones a través de su economía basada en tokens en lugar de depender de las tarifas de transacción.
Los monederos de tokens TAO
TAO se puede guardar en algunos de los siguientes monederos de criptomonedas:
- Polkadot JS Wallet.
- Bitget.
- MetaMask.
- KuKoin.
- Bittensor Wallet.
- Math Wallet.
- Coinbase.
- Uphold.